Dieta rica en proteínas para no recuperar el peso perdido

El mantenimiento es una de las etapas más importantes y costosas en un plan de adelgazamiento, ésto se debe a que es el momento en que nuestros hábitos alimentarios deben consolidarse para no volver a recuperar el peso perdido.

Tras haber perdido peso, lo que se intenta es mantener el peso alcanzado con oscilaciones máximas de 2 kilos por encima o por debajo del peso que se posee.

Éste proceso y equilibrio que se pretende alcanzar suele ser muy difícil de lograr para cualquier individuo, sin embargo, con perseverancia y paciencia, el cuerpo y la persona lo logran y pueden aprender de lo vivido sin dificultades por el resto de sus vidas.

Un resultado preliminar del Proyecto Diógenes (Dieta, obesidad y genes) afirma que el incremento en la ingesta de proteínas evita la recuperación del peso perdido, mientras que el índice glucémico de los alimentos no desempeña un papel relevante.

Dicha investigación incluye a más de 400 familias de 8 países diferentes, por lo tanto, constituye el estudio más grande a nivel europeo acerca de nutrición y obesidad.

Durante 6 meses se siguió a los participantes adultos a quienes se solicitó perder un 8% de su peso corporal como mínimo antes de que la intervención abarque a toda su familia.

En promedio, un total de 763 personas adelgazaron 11.2 kilogramos. Luego, se les asignó, aleatoriamente, una de 5 dietas: 4 de ellas combinaban diversas proporciones de proteínas e hidratos de carbono, mientras que la quinta restante se basaba en los hábitos alimentarios de la familia con el agregado de consejos sobre comidas más saludables.

Los resultados muestran que aquellos individuos que recibieron una dieta alta en proteínas no recuperaron el peso perdido, mientras que el resto de los evaluados aumentó entre 2 y 2.5 kilos luego de adelgazar.

Los hallazgos aún no son definitivos, y éstos se conocerán recién en mayo de 2009. Pero tal vez la razón por la cual, las proteínas permitieron mantener de forma más favorable el peso alcanzado sea su gran poder saciador y su escaso potencial adictivo como es el caso de los alimentos ricos en azúcares y grasas.

Sin embargo, se debe tener en cuenta que una dieta que incluya más de 1,5 gramos por kilogramo de peso por día de proteínas ya es considerada elevada en dicho nutriente, y además, un aporte superior a 2 gramos por día/kg en una persona con niveles normales de actividad física y esfuerzo y sin enfermedades que marquen excepciones, puede ocasionar severos inconvenientes renales por sobrecarga de solutos.

La dieta de mantenimiento puede resultar más fácil con sólo incrementar levemente la ingesta proteica, pero mi consejo es que cuidemos las proporciones de manera de prevenir patologías indeseadas.

Fuente: yahoo.com

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