Los niños, a diferencia de los adultos, tienen la piel entre un 40 y un 60% más delgada, por ello, es más permeable a absorber las sustancias que están en contacto con ella, pudiendo alterar su integridad y protección, haciéndolos más susceptibles a la deshidratación.
Por eso, llegado el verano y para poder disfrutar sin mayores inconvenientes de las vacaciones, es necesario proteger a los niños de los rayos solares que cada día irradian con más fuerza.
La fragilidad de su piel hace que los niños sufran más los efectos del sol que los adultos, por lo que los expertos recomiendan como medida básica, mantener la protección natural que su cuerpo brinda. Para ello, es indispensable conservar la integridad de la piel a través de una correcta limpieza, hidratación y fotoprotección, mediante el uso de cremas protectoras con pantalla solar. (más…)

























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